Aceros Inoxidables

Control de la corrosión

Al encarar un problema de corrosión debemos trabajar con 4 tipos de variables:
a) Variables de proceso
b) Variables de diseño
c) Protección
d) Selección de materiales

a) Entre las variables de proceso que afectan a la corrosión podemos mencionar: Concentración de ión agresivo, impurezas, temperaturas, pH, aireación, velocidad de flujo, arranques y paradas, inhibidores. En cada caso es necesario estudiar la influencia de cada uno en el proceso particular, prestando especial atención a los valores que puedan alcanzar fuera del régimen estacionario.

Es interesante mencionar brevemente a los inhibidores. Estas son sustancias que reducen la corrosión al agregarse al medio en una muy pequeña proporción. Se los puede clasificar en catódicos, anódicos y mixtos.

Los inhibidores catódicos actúan polarizando la reacción catódica mediante la restricción del acceso de oxígeno, o aumentando el sobrepotencial de hidrógeno de la superficie.

Entre estos inhibidores encontramos sales de magnesio, manganeso, zinc y níquel.

Estos inhibidores forman una película protectora sobre la superficie y, si bien no son tan efectivos como los anódicos, no presentan los problemas de éstos que veremos a continuación.

Los inhibidores anódicos retardan la reacción anódica. Fue den ser sustancias oxidantes (cromatos, nitratos, sales férricas) que producen pasividad, o formadores de películas de precipitados de productos de corrosión en el área anódica (álcalis, fosfatos, silicatos) Cuando se hallan en cantidades insuficientes pueden ser peligrosos ya que, cualquier interrupción en la película resultará en la formación de una pequeña área anódica en la que la densidad de corriente, y consecuentemente la intensidad del ataque, sería muy grande.

b) Un buen diseño puede evitar problemas de corrosión del tipo de corrosión en grietas, galvánica, corrosión-erosión, bajo tensiones.

En general hay que estudiar el flujo y sus condiciones de turbulencia, estanqueidad, etc.

c) Los métodos de protección anódica y catódica son ampliamente usados en la industria para controlar la corrosión.
La protección catódica implica hacer comportar toda la superficie como cátodo, por medio de una corriente impresa o un ánodo de sacrificio.

En el primer caso se aplica una corriente opuesta a la originada por la distribución del metal, y de un valor superior a esta.

La utilización de un ánodo de sacrificio (manganeso, zinc, aluminio) se basa en los principios de corrosión galvánica.